Parque de Bonaval

Parque de Bonaval

Escondido detrás de las fachadas que custodian el tramo final del Camino de Santiago Francés y justo antes de entrar al casco histórico compostelano, se encuentra el Parque de Bonaval, uno de los refugios favoritos de los santiagueses.

Un lugar para bohemios, románticos, amantes de la naturaleza o del arte. Y es que la heterogeneidad de sus rincones, las vistas que ofrece de la ciudad o las puestas de sol, proporcionan el ambiente idóneo para relajarse, pasear e incluso disfrutar de alguna disciplina artística.

Entre la riqueza de este espacio están sus jardines, arboledas con especies centenarias, un monasterio, dos museos (Museo do Pobo Galego y CGAC) y dos cementerios (el General de Santo Domingo y el Cementerio del Rosario). Incluso podemos ver como los espacios se transforman en un escenario para un concierto o una sala de cine y disfrutar la proyección de una película al aire libre.

    | Vamos... que dispone de todo tipo de espacios para pequeños y grandes placeres

Pero ya sabéis que a nosotros lo que realmente nos gusta es contar las anécdotas menos conocidas, así que…



¿QUÉ CURIOSA HISTORIA DA ORIGEN AL NOMBRE DE ESTA JOYA?


Viajemos en el tiempo hasta 1330.

Por aquel entonces era arzobispo de Santiago, Berenguel de Landoira. Seguramente os suene su nombre pues ordenó construir la Torre Berenguela de la Catedral y en su honor así se denominó.

    | Humildad y discreción no eran sus puntos fuertes

Después de varios destierros por enfrentamientos y emboscadas entre Berenguel de Landoira y la burguesía santiaguesa, el arzobispo consigue su objetivo. Vence a la burguesía y ésta le hace entrega de las llaves y los sellos de la ciudad.

    | Ser piadoso tampoco formaba parte de su ADN y por sus venas corría el ansia de  venganza…

Con las ardientes pasiones a flor de piel, las medidas fueron de todo menos compasivas.

    | Pena de muerte a los rebeldes fue su primera orden

Entre los condenados rebeldes estaba Juan Tuorum, un herrador de la Puerta del Camino. Un hombre honrado, extremadamente bueno y piadoso. Su delito fue tener un espíritu idealista y querer defender los intereses que él consideraba justos para su ciudad. Bueno, eso y tener una hija muy guapa, lo que provocó que algún no correspondido por ella, en venganza, identificara a su padre como cabecilla de los rebeldes.

La horca estaba situada en la cima del Monte Ouriz, ahora conocido como Monte da Almáciga.

Los reos eran acompañados a la cima de este monte por una comitiva, ante las miradas de sus vecinos. La subida se hacía por el Barrio de O Gozo (actualmente Rúa do Rosario, Rúa de Bonaval y Rúa do Medio). En este barrio había una capilla con la Virgen de Belén, muy venerada por los santiagueses y ante la que los condenados se paraban y rezaban sus últimas oraciones.

Ante ella se arrodilla también Juan Tuorum. El miedo a la horca y el dolor por la deshonra que producía para su familia y amigos el ser juzgado como un malhechor, hacen que le suplique piedad a la virgen.
Con la voz temblorosa sólo consigue decir:

    "Vem et me-val"   ("ven e váleme", ven y sálvame)

Y en ese instante, se desploma muerto en el suelo…

La interpretación de lo que allí ocurre os la podéis imaginar…

La voluntad divina quiso purificar la inocencia del anciano con un milagro. Los presentes empiezan a gritar "é un santo" y Juan Tuorum pasa a la historia de Compostela como "el home santo de Bonaval" ¿Os suena la Rúa do Home Santo? Pues sí, éste es su origen.
Nadie se atreve a apartar el cuerpo de la capilla, así que allí mismo excavan su tumba y levantan un crucero. Hoy podemos ver ese crucero en la Plaza 8 de marzo.

El "¡ven e váleme!" del condenado se transforma con el tiempo en el "bon aval" de la Virgen de Belén a Juan Tuorum, y  éste, en “Bonaval” y la Virgen de Bonaval.

Con los años, Juan Tuorum es desenterrado y trasladado al pulpito de la Iglesia de Santo Domingo. El sepulcro original se perdió. Pero sí se conserva, en la entrada al cementerio del Rosario, el Pórtico Gótico que fue construido en su memoria con la siguiente inscripción:

            "ESTA IMAGE E HE AQVI POS TA POR ALMA DE IHA TVORVM. ERA MCCCLXVIII"

Y hasta aquí nuestra historia de hoy donde leyenda y realidad no se confunden, sino que son lo mismo.

Cuando paséis por este parque recordad que el origen de su nombre está en la historia de Juan Tuorum, un hombre honrado que pagó con su vida la lucha por unos ideales. Y este poso hace más especial todavía a esta joya de espacio de espacios.